| Flujo luminoso
El flujo luminoso, es decir, la cantidad de luz que emite una lámpara por unidad de tiempo, se indica en lumen (lm). Dicho flujo se mide bajo tensión de red perfectamente regulada con corriente nominal, previo envejecimiento de la lámpara. Este valor es determinado principalmente por la potencia de la lámpara y la temperatura de color deseada o la duración de vida. Durante su uso, el consumo eléctrico de la lámpara se reduce en un 3%, lo que se traduce en una ligera reducción del flujo luminoso. El proceso halógeno, no obstante, evita posteriormente una fuerte disminución del flujo luminoso, causada por la evaporación de tungsteno. El flujo luminoso, puesto en relación con el consumo de la lámpara, da como resultado el rendimiento lumínico (lm/W), el cual es un indicador de la temperatura de color resultante y de la duración de vida de la lámpara.
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Caída de tensión
Debido a las altas corrientes empleadas en las lámparas halógenas de baja tensión es de gran importancia el control de la caída de tensión en el cable de conexión entre transformador y lámpara. Dicha caída aumenta proporcionalmente con la longitud del cable y el amperaje. Con el fin de evitar un calentamiento del cable, poca potencia de la lámpara y finalmente una reducción del flujo luminoso es imprescindible adaptar el Diámetro del cable a su longitud y al consumo de corriente.
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Transformadores
Para su funcionamiento, las lámparas halógenas de baja tensión requieren un transformador que convierta la tensión de la red a la tensión requerida por la lámpara. Durante su instalación téngase en cuenta los puntos siguientes.
- Instalar el transformador lo más cerca posible de la fuente de luz (¡caída de tensión!), siempre teniendo en cuenta las temperaturas de funcionamiento.
- Sólo utilizar los transformadores de seguridad según VDE 0551 con seguro térmico.
- De ser posible usar los transformadores en carga nominal, para evitar sobretensiones en la lámpara que acortan su duración de vida.
- El fácil acceso al transformador facilita el recambio de un eventual fusible integrado.
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Regulación
Todas las lámparas halógenas de USHIO son regulables. No obstante, no se logra aumentar su duración de vida en forma indefinida usándolas a tensión reducida.
Duración de vida
La duración de vida de las lámparas halógenas es influida sustancialmente por la tensión que actúa sobre la base de la lámpara. Los valores indicados en el catálogo definen siempre un valor promedio , obtenido en condiciones de laboratorio con una tensión de red nominal regulada en 50 Hz.
El funcionamiento a sobretensión puede reducir considerablemente la duración de vida (por ej.: un 6% de sobretensión reduce la duración de vida en un 50%).
Seguridad
- Las lámparas halógenas de USHIO son sometidas a un continuo control de calidad y han sido siseñadas de manera que no estallen, siempre que se usen de forma adecuada. No obstante este fenómeno no se puede evitar completamente. Los requerimientos de seguridad para luminarias se hallan indicados en la norma EN 60598 (IEC 598).
- Se deben utilizar las lámparas sólo con portalámparas adecuados. Es imprescindible respetar la temperatura de funcionamiento indicada por el fabricante del portalámparas. Los portalámparas defectuoso deben sustituirse de inmediato.
- El uso de lámparas halógenas puede generar temperaturas considerables. Por lo tanto, durante su montaje, es imprescindible tener en cuenta las distancias de seguridad requeridas para evitar los daños causados por un exceso de calor. Téngase en cuenta las distancias de seguridad indicadas por el fabricante de luminarias.
- El bulbo de cuarzo de las lámparas halógenas bipin y de las lámparas halógenas lineales no se deben tocar con las manos sin protección. El reflector de una lámpara halógena sólo se sujetará por el borde exterior.
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